Concluida la Eucaristía, se procedió a la procesión con la reliquia del San Francisco (Massa corporis) llevada por los miembros de la Orden Franciscana Seglar, y todos los participantes de forma ordenada en dos filas, se dirigió la procesión al “Campo del Cántico de las criaturas”.
Llegados al campo franciscano del cántico; se realizó una pequeña celebración con la recitación del cántico por todos los presentes, portando la tarjeta oracional jubilar; dentro de esta celebración se procedió a plantar 7 árboles conmemorando esta alegría jubilar franciscana. Uno de los siete árboles plantados, fue presentado por la vida consagrada presente, los Franciscanos Conventuales y las Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón.